Músicos de la Selva despidió 2017 en Oberá

La noche del miércoles 27 de diciembre de 2017, fue el puntapié inicial para abrir definitivamente los horizontes de la Asociación Civil “Músicos de la Selva” o conocida también por la sigla MUSSEL, cuyo fin es el fomento de la actividad musical en todas sus áreas.
Nos quedará a todos los que estuvimos presentes, el recuerdo de una noche potente, cautivante, heterogénea en sus estilos y profundamente fraternal. La amistad crece en eventos de esta naturaleza, donde los músicos se aprestan a compartir el escenario con el fin único de celebración por el hecho de haber decidido estar juntos; no importa el género musical, no importan las trayectorias, importa el camino que hemos empezado a transitar juntos como asociación.
En el coqueto bar Urbano de la calle Gobernador Barreiro de Oberá se desarrolló esta mágica noche. Comenzó todo cerca de las 21.30 horas, arrancó la banda de rock oriunda de Jardín América llamada ¾ que con gran personalidad abrió la noche regalándonos canciones de su autoría.
Siguió en el escenario Estado Tope, banda obereña de rock alternativo que demostró sólidos argumentos para retomar la acción luego de 8 meses de receso.
El clima de la noche pareció dar vuelta la página cuando empezó a sonar el grupo Coincidencias de Leandro N. Alem, grupo folklórico con 17 años de trayectoria, agradables arreglos vocales, guitarras criollas y bombo legüero hicieron disfrutar a todos de un gran momento.
Acto seguido recibimos en escenario al muy conocido vocalista ex Ruta 66 y actualmente solista Christian Wagner, quien se distinguió con esa voz increíble e interpretando canciones que hizo tan populares en la tierra colorada y países limítrofes.
Luego llegó el momento de Adrián Ramírez, uno de los músicos anfitriones de la velada, con su compañero Luis, ambos con guitarras, nos regalaron obras folklóricas en la voz de uno de los mejores intérpretes que tiene la tierra colorada como es el caso, a nuestro entender, de Adrián.
Y siguió avanzando la noche, y seguimos disfrutando de números de excelencia, uno tras otro. Llegó el turno de Gustavo Kuz, bandoneonista, joven, intrépido y talentoso; nos permitió disfrutar de sus melodías en vivo, siendo él uno de los artistas que mejor logra impactar con sus publicaciones en las redes sociales.
Y el Negrito Arias, el anfitrión de los anfitriones, el amigo, el apasionado de la música y del trabajo, el encargado de armar esta fiesta, se subió al escenario primero para deleitarnos con una bellísima canción junto a su compañera Evelyn, luego soltó acordes de grandiosos éxitos del cancionero, acompañados por esa voz inconfundible y plena. Vale decir que entre ambos prepararon un detalle muy lindo que fue entregarles a cada uno de los participantes una foto impresa en el momento de su actuación.
Seguramente pasadas las 12 de la noche, el protagonismo lo asumió Ariel Novak, vocalista, compositor, virtuoso con la guitarra y el teclado, Secretario de nuestra asociación, interpretó tres canciones de su autoría y prometió retomar el proyecto “Per Saltum” banda de rock melódica que hizo nacer hace ya varios años y que está en un impasse.
Y llegaron bien tarde, los chicos de Fa Sostenido, banda de Leandro N. Alem que terminaban de cumplir con un compromiso musical muy cerca de donde estábamos y se acercaron a brindar y compartir grandes clásicos internacionales y argentinos sorprendiendo a muchos que hasta esa noche no habían tenido la suerte de escucharlos. Terminaron tocando varios bises y muy aplaudidos.
Hasta tuvimos la suerte de sumar esa misma noche a la asociación a quien fue ungida recientemente como revelación del pre Cosquín, Evanna Sánchez, simpática, talentosísima y muy joven, que compartió clásicos misioneros como por ejemplo Posadeña linda.
René Fitchner, es también unos de los amigos asociados que subió al escenario con su guitarra y nos obsequió canciones del género cristiano, cumpliendo así un amplio espectro de expresiones musicales en una misma noche, en un mismo lugar y con un mismo fin, la celebración de lo hecho por Mussel en estos dos años. Por supuesto que la fiesta siguió, se acercaron amigos que nos regalaron más y más y nos quedamos finalmente con un millón de recuerdos, lindas sensaciones y ganas de continuar con la tarea asociativa y a favor de tantos músicos llenos de virtudes que pululan por toda la provincia. Salud Mussel, salud amigos. Nos vemos en 2018!!!

© MUSSEL